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Perseguidos

de Eterio Ortega Santillana

Estreno 24/09/2004

Extras

  • Notas del director
    Son las 11 de la mañana, he quedado con José Luis en un céntrico hotel de San Sebastián . Hasta ahora sólo habíamos hablado por teléfono y me pregunto cómo será su aspecto , si seré capaz de distinguirle entre los otros clientes del hotel.
    Enseguida le reconozco: una persona entre antes que él y controla disimuladamente de un vistazo a todos los que estamos en la cafetería; otra se queda cerca de la puerta y por la cristalera se ven a otras dos más que vigilan la calle.
    Al instante aparece él. Nos saludamos y nos sentamos uno frente al otro en una mesa tranquila; pedimos dos cafés. Le hablo sobre la película que queremos hacer y le pido permiso para grabar la conversación como documentación para el guión que estamos preparando. Enfrente de mi y de espaldas a José Luis hay una persona sentada en una mesa contigua, como a 6 o 7 metros de la nuestra . Quizás un cliente del hotel, o alguien que como yo espera a otra persona. Lleva una cartera que coloca encima de la mesa, tendrá unos 35 o 40 años y va bien vestido. Parece un hombre de negocios.
    Hablo con José Luis, al principio de temas más generales: cosas que ya conozco sobre su situación, las medidas de seguridad...A medida que trascurre la conversación y gano confianza, le pregunto sobre aspectos más personales; José Luis contesta a todas mis preguntas, sin perder de vista a uno de los escoltas, que se ha sentado varias mesas más allá para evitar inmiscuirse en la conversación. Mientras charlamos no puedo evitar el desviar la mirada a la persona del maletín. Noto que nos observa y que, disimuladamente, creo, está pendiente de nuestra conversación.
    Instintivamente bajo el tono de voz. José Luis habla de su pueblo, de los compañeros muertos, de la mujer, de los hijos. Al poco, el personaje de enfrente levanta, coge su maletín y se mete al servicio. La situación me intranquila pero sigo hablando. Me sorprende el testimonio de José Luis, no puedo evitar pensar qué haría yo en su misma situación y que alguien como él no haya puesto ya pies en polvorosa.
    Al cabo de un rato, el hombre del maletín sale y vuelve a sentarse en la misma mesa. Mete la mano en el maletín, saca algunos papeles y lee. Minutos después se le acerca una persona joven con dos bolsas de plástico en las manos; de ésas de supermercado blancas sin marca. No puedo evitar pensar que nadie en un hotel como ése llevaría ese tipo de bolsas. Lleva pelo largo, pantalones ajustados, la forma de vestir que tienen algunos jóvenes radicales en el País Vasco. De repente, el del maletín se levanta y se sienta con él en otra mesa. Esta vez noto que José Luis sí se ha dado cuenta de lo que ocurre a su alrededor pero no dice nada. Yo tampoco. No quiero que piense que la situación me tiene preocupado. Continuamos la conversación, las cartas de amenaza, los atentados contra su vivienda y su coche...Al cabo de unos minutos el chico de las bolsas se va, y el del maletín, vuelve a entrar otra vez al servicio con el maletín. Esta vez la situación me empieza a parecer inquietante, José Luis me mira y dice: “Sé que estás pendiente de ése que está detrás de mí. Cuando venía hacia aquí hemos ido a sacar dinero del mismo cajero, luego ha cambiado de acera y se ha metido en el hotel.”. Le comento que lo he visto entrar dos veces con la cartera en la mano al servicio y entonces me pregunta: ¿Y ha salido con ella?”. “Pues sí” contesto. “Bueno, no te preocupes, cuando hay que echar a correr es si la deja dentro.”
    En una situación normal no hubiese dado la menor importancia a ese acontecimiento, posiblemente ni me hubiese fijado en él. Pero de repente pude verme en el lugar que tenía enfrente.
    Conocimos a Patxi y a su familia y a tantos otros que no aparecen en la película. Poco a poco te vas familiarizando con su forma de vivir, y con los que se encargan de protegerlos: los escoltas. Y los descubres en cada calle, en cada ayuntamiento, en la playa, en la universidad, en la fábrica, mirando debajo de los coches, en los contenedores de basura , apostados en las esquinas. Entonces te preguntas cuántos son y a cuántos protegen, cuantos hombres y mujeres sienten angustia día a día de sentirse amenazados, de vivir perseguidos.
  • Notas del guionista
    ¿ Qué me llevó a escribir el guión de esta película y, más tarde a producirla?
    La respuesta, para mi, es sencilla. Hay algunos que se mueven cerca de nosotros y que instalados en la verdad, incluso histórica, se sienten legitimados para condenar y ejecutar. Es un hermoso territorio, hay miles de ciudadanos que viven condenados a muerte.
    Algunos de sus amigos fueron asesinados.
  • Notas del montador
    Dos ciudadanos que viven escoltados. Te planteas si este echo puede generar una película , pero va llegando el material rodado a la sala de montajoje y descubres que los protagonistas van evolucionando a personajes y que la vida que tienen que llevar se ciñe a un guión preestablecido. Pero no, no es ficción y cuando termina la película ellos siguen viviendo su particular pesadilla.
  • Notas del dtor. de fotografía
    Antes de “PERSEGUIDOS”, en el rodaje de “Asesinato en Febrero”, ya habíamos comprendido que la única forma de contar la historia de nuestros personajes es hacernos cómplices, durante un tiempo de sus vidas. Se produce entonces una simbiosis peculiar entre dos mundos aparentemente contrapuestos , en la que equipo y familia se confunden. Los aspectos técnicos , las autoexigencias “artísticas” o el “estilo” toman una importancia relativa frente al día a día familiar. Las sesiones de rodaje se combinan con la recogida del niño del colegio, la compra diaria, la siesta o los pinchos del “Saspi”... Pero, sobre todo, se supeditan a las exigencias de seguridad que proponen los sempiternos escoltas.
    Se cierra entonces un círculo y te encuentras – aunque fugaz y superficialmente – compartiendo las inquietudes de tus protagonistas. Y de esta interacción brotan las mejores imágenes: aquéllas que expresan – sin comentarios innecesarios, sin voces en “off”- los sentimientos.
    Porque las ideas, o la emoción, o la “belleza” no las transmiten ni la cámara, ni los filtros, ni las luces; sino las personas cuya historia intentamos contar. Sólo espero que nuestros amigos se reconozcan en la pantalla...que no los hayamos decepcionado.
  • Notas del músico
    Cuando vi la película, me encontré con lo que ya conocía: la vida cotidiana de dos hombres y de sus escoltas, dos concejales a los que quieren matar; la angustia de estos hombres y sus familias sometidos a una terrible pesadilla.
    Pero estas familias no viven en un escenario inhóspito en donde hay una guerra, o donde abunda la miseria y la delincuencia. Estos ciudadanos habitan en un país próspero, con preciosas playas, acogedoras montañas y gentes amables, la mayoría con ganas de disfrutar de la vida en paz y armonía. Todo esto se ve en la película, y es real; lo sé porque yo soy vasco y vivo en el País Vasco.
    De todo esto hablé bastante con Teri y Elías – no es una película de ficción, es una película documental con personas reales que viven angustiadas-. Tenía claro que la música debería de ser muy sobria; sin enfatizar ni subrayar sentimientos o situaciones, y sin concesiones poéticas o líricas ante los bellos paisajes. Al final decidimos que la música fuera ese elemento perturbador, en contraste con la aparente vida “normal” y lo cotidiano de sus protagonistas; ese algo que emerge una y otra vez acechante, muy sutil, creando una atmósfera inquietante.
  • El productor
    Nació en Hermani (Guipúzcoa). Estudió Química y Derecho. Ha trabajado como guionista y documentalista. A partir de 1963 crea sus propia productora. Desde entonces produce más de 50 películas que obtiene premios en los festivales de Cannes, Berlín, San Sebastián, Chicago, San Francisco, Venecia, Viena, Bruselas, Valladolid, Manila, Sao Paulo, Biarritz, Bordeaux, Cartagena de Indias, Bilbao, Colonia...

    Ha recibido los siguientes premios y consideraciones:
    Premio Bucintoro, Venecia 1968
    Premio Maratón, Radio España 1976
    Premio Guía del Ocio, 1981
    Premio Dédalo, Diario 16, 1984
    Homenaje en Bruselas, Europalia 1985
    Homenaje en Londres. British Film Institute 1985
    Homenaje en Lecc, Italia 1986
    Homenaje en Murcia. 1986
    Homenaje en Caracas, Venezuela 1986
    Premio Nacional de Cinematografía. 1986
    Europa Cinema 87. 1987
    Txalaparta. Hernani 1989
    Retrospectiva en Chicago.
    Premio “Hugo de Oro”. Festival de Chicago 1992.
    Homenaje en Montpellier de 1994
    Homenaje en El Cairo. Festival de El Cairo 1995.
    Homenaje en Varsovia . Festival de Varsovia 1995
    Homenaje en Vitoria 1996
    Homenaje en Huelva 1997
    Tambor de Oro 1998
    Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas 1998.
    Homenaje en Málaga 2000. 3er Festival de Cine Español de Málaga. “Homenaje al productor de cine Elías Querejeta por el conjunto de su trabajo”.
    Medalla de oro al mérito en las Bellas Artes 2001. Otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura de España.
    Roel de Honor 2002. Otorgado por el Festival de Cine de Medina del Campo.
  • Biografía del director
    Eterio Ortega Santillana (Presencio, Burgos 1962) licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco. Alterna la producción escultórica con la realización de documentales. En 16 años de profesión ha dirigido más de una treintena de documentales para televisión además de spots y publireportajes.

    Entre los reportajes que ha dirigido destacan:
    2001

    “Asesinato en Febrero”
    2000
    “Señas de Identidad” y “Tiempos mestizos” de la serie Latido Latino para CEDECOM.
    2001
    “Traineras”; documentales para la producción de Elías Querejeta “El Ojo de cámara”
    2001
    “Ciudadanos vascos”
    1999
    “A través de Euskadi”
    1998
    “Euskadi en clave de futuro”
    1995-1997
    Documentales monográficos para la serie “Creadores Vascos”
    “Francisco Javier Sáenz de Oíza”, “Eduardo Chillida”, “Alberto Schommer”, “Elías Querejeta”, “Carmelo Alonso Bernaola” y “Nestor Bastarretxea”
    1995
    “El hombre del paraguas”. Fundación Vicente Ferrer, India
    1990
    “La sal del salario” de la serie “Longitud-Latitud”.
    1988
    “ En la pobreza no hay derecho”. Asociación pro-derechos humanos.

Trailer: La calle de la amargura